Self y Cultura Episódicos: G. Strawson, K. Wilkes y M. Schechtman

En la Teoría de la Mente ha aparecido una idea del self que se opone a la idea lockeana de la identidad personal, que hasta el momento parecía ser la canónica en nuestra cultura occidental. La persona, según Locke, es “un ser pensante e inteligente, que tiene razón y capacidad de reflexión, y que puede considerarse a sí mismo como sí mismo, la misma cosa pensante en momentos y lugares distintos”.

La noción de persona en Romano Guardini (Ensayo sobre una teoría cristiana del hombre)

La presente comunicación pretende esbozar a grandes rasgos la noción de persona en el pensamiento de Romano Guardini. Dado que sus ensayos, conferencias y libros se mueven tanto en el ámbito filosófico como el teológico, hemos decidido dividir el núcleo de nuestra exposición en dos partes: la noción de persona en su antropología filosófica y la noción de persona en su antropología teológica. Esto no significa que en nuestro autor existan dos antropologías. Lo que existe es un ensayo de una teoría cristiana del hombre que encuentra su apoyo en estas dos disciplinas. Más adelante constataremos que Guardini siempre se mueve entre estos dos campos y nunca en uno exclusivamente. Es ésta una de las características de su método de estudio junto a la renuncia al minucioso aparato crítico que caracterizaba la investigación científica y labor universitaria de su época. De este método hablaremos más adelante.

El concepto de persona en “Del sentimiento trágico de la vida” de Miguel de Unamuno

La presente comunicación pretende ahondar en uno de los conceptos capitales del pensamiento de Miguel de Unamuno. Aunque el tema de la persona en Unamuno ha sido abordado en varias monografías dedicadas al rector de Salamanca, ha habido dos limitaciones. Por un lado, puesto que se trata de libros introductorios al pensamiento del autor no se ha podido profundizar suficientemente en el concepto de persona que Unamuno maneja. Por otro lado, a menudo se generaliza con precipitación y se tiende a presentar un concepto de un autor como si el mismo atravesara toda su vida y su obra, cuando realmente el concepto de que se habla solo corresponde a una determinada obra, producida en un período concreto de tiempo.

Persona y Sujeto en Schelling. La dimensión antropológica de su obra estética

Un estudio sobre persona y sujeto en Schelling requiere empezar por la aclaración explícita de que no es de persona sino de sujeto de lo que habla este autor. La diferencia es clara: en la persona se supone una singularidad y definición bien determinadas, pero en el sujeto no. Al menos no en el sujeto tal y como lo entiende Schelling: un espíritu que a veces no está del todo delimitado, que en sus límites encuentra inmediatamente su alteridad; que habita en grados diversos en la humanidad y en la naturaleza pero que es un mismo espíritu… El sujeto humano concebido por Schelling, con toda su grandeza y espiritualidad, no es –sin embargo– alguien del todo determinado.

El conocimiento de la persona humana en John Locke

En la presente comunicación se considerará si puede establecerse un vínculo de continuación entre John Locke y la tradición filosófica aristotélico-tomista en cuanto a la doctrina en torno a la persona humana y su conocimiento. Resumidamente –dado que no es el objeto de la presente comunicación– brindemos una síntesis de la perspectiva aristotélico-tomista en torno a la cuestión de la persona humana y su correspondiente conocimiento.

Persona y personalidad. De la psicología contemporánea de la personalidad a la metafísica tomista de la persona

En esta comunicación nos proponemos presentar brevemente las principales posturas de distintos representantes importantes de la psicología contemporánea sobre el tema de la relación persona-personalidad, poniendo de relieve sus bases filosóficas, para después dar una propuesta de solución basada en la metafísica de la persona de Tomás de Aquino.

Los antecedentes remotos: “prosopon” en la literatura griega

La presencia en la lengua castellana del término persona y personalidad, formados a partir del latín persona (‘máscara de autor’, ‘personaje teatral’), data de finales del siglo XI y principios del XII. Se trata inicialmente de un cultismo cada vez más frecuente y popularizado desde finales de la Edad media. También se produce, como en otras lenguas hispánicas, una gramaticalización del término persona en su acepción de ‘uno’ y ‘gente’.

El término “prosopon” en el encuentro entre fe y razón

El presente trabajo se ocupa del significado del término πρ σωπον en la Sagrada Escritura. No pretende, sin embargo, realizar aportaciones filológicas, habiéndose ya publicado estudios exhaustivos pertenecientes a la exégesis escriturística.1 Por el contrario, la intención específica de este escrito consiste en enmarcar el significado de dicho término en el contexto del encuentro entre fe y razón.

Aproximación al concepto de Persona de Antonio Millán-Puelles

La filosofía de Antonio Millán-Puelles será el marco principal de referencia de este trabajo, cuyo último objetivo es el de reflexionar sobre la persona. Se trata, en fin, de tratar de la persona a través principalmente de la obra de Antonio Millán-Puelles. Por esta razón hay que comenzar por hacer dos series de consideraciones. Primero es preciso presentar algunos datos básicos de este filósofo. En segundo lugar, es imprescindible asimismo efectuar algunas observaciones preliminares acerca del problema de la persona, para disponer de una perspectiva suficientemente despejada y amplia. Quede dicho desde el principio, por otro lado, que las consideraciones contenidas en este trabajo quieren limitarse ahora tan sólo a esbozar la cuestión y a presentar los que considero puntos de referencia, al menos parcial, para un estudio, tan conveniente como ahora inexistente, de la contribución de Millán- Puelles a la teoría filosófica del ser personal.

La persona en Kant

Una breve fórmula, recientemente propuesta, como definición de persona dice así: “Persona es el ente que se expresa a sí mismo en el acto de comprender y querer”. Según la explicación etimológica tradicional el término persona proviene del verbo latino personare (resonar) y alude a la máscara que los actores usaban en el teatro. Pero, en realidad, el concepto de persona fue elaborado en el contexto de las controversias teológicas de los primeros siglos de la Iglesia, cuando se abandonó el significado originario de máscara (prósopon) y se identificó con el concepto griego de hipóstasis, presente en las definiciones trinitaria y cristológica.

La crisis del concepto de persona en la psicología moderna y sus orígenes

No se puede tratar la cuestión del concepto de persona en psicología sin hacer referencia a la filosofía, a las ciencias y también a la religión. El concepto psicológico de persona está relacionado con toda la visión del hombre. Por su parte la visión del hombre no puede no tener en cuenta la concepción de Dios, y el origen y la naturaleza del universo. Esta estrecha relación entre psicología, por un lado, y otras disciplinas, por otro lado, la encontramos en las diferentes corrientes psicológicas y psiquiátricas modernas. Hay por ejemplo psicologías biológicas que consideran la actividad psíquica como un producto de los procesos biológicos del organismo, en particular del cerebro, y a la vez esta psicología se reduce a neuropsicología.

El sentido del actuar y el concepto de persona de Martín Lutero

En una de las últimas disputaciones del año 1539 hay una frase que resume de forma concisa la visión de Lutero sobre la relación entre persona y acción. Dice: “Fides facit personam, persona facit opera” 1. La persona no es ahí todavía el hombre. Ser persona no es en absoluto una clasificación sustancial. Su ser persevera sólo a través de la fe en Cristo y sólo dentro de esta relación, por eso el concepto de sujeto todavía no es aplicable. El “yo” o el “sujeto” pertenece al ser del hombre. Por eso las acciones humanas o, en la lengua de Lutero, las “obras” del hombre, sean buenas o malas, no tienen ningún significado constitutivo para la existencia de la persona.

Die Handlungsbedeutung und der Personbegriff bei Martin Luther

In einer der späten Disputationen aus dem Jahr 1539 findet sich ein Satz, der Luthers Sicht vom Verhältnis zwischen Person und Handlung prägnant zusammenfasst. Er lautet: “fides facit personam, persona facit opera”.1 Person ist dabei nicht schon der Mensch. Person zu sein ist überhaupt nichts Substanzartiges. Ihr Sein besteht allein durch den Glauben an Christus und auch nur innerhalb dieser Beziehung, weshalb auch der Subjektbegriff nicht anwendbar ist. Das “Ich“ oder das “Selbst“ gehört noch zum Sein des Menschen. Darum haben die menschlichen Handlungen, oder in der Sprache Luthers, “die Werke“ des Menschen, ob gut oder schlecht, keinerlei konstitutive Bedeutung für die Seinsweise der Person.

La presencia de Dionisio Areopagita y de San Juan Damasceno en la concepción de la persona de Santo Tomás de Aquino

Dividiremos la exposición en tres partes: en primer lugar, procederemos a la consideración de la presencia de Dionisio el Areopagita en la obra de Santo Tomás; en segundo término, a algunas reflexiones acerca del influjo de San Juan Damasceno en la misma producción del Aquinate; en tercer lugar, a algunas breves menciones de los textos de Santo Tomás de Aquino donde se comprueba tal influencia, especialmente en la Suma de Teología, con una sucinta referencia comparativa respecto de las otras obras.

Cristianismo y persona

Hasta donde nos es dado conocer las culturas y religiones antiguas tuvieron una noción más o menos personal de la divinidad. Fueron muchas veces politeístas y generalmente enoteístas, sus olimpos, sus cielos, tierras y mares, y también sus infiernos, estuvieron poblados de seres a veces muy desdibujados, otras veces zoomorfos o antropomorfos. Las Teogonías de Hesíodo nos ofrecen el caso griego, y hoy en día disponemos de inmensas enciclopedias de Historia de las Religiones para ese mismo caso y todos los demás. Ante todo, se trata de dioses con quienes se entra en relación mediante el culto, los sacrificios y la oración, y de quienes se esperan ayudas y beneficios, o se temen maldiciones o castigos. Es lo que en Fenomenología llaman el objeto religioso.

Número 139

Año 59 | 2010 Conferencia Inaugural Cristianismo y persona Jordi Girau Reverter Ponencias La presencia de Dionisio Areopagita y de San Juan Damasceno en la concepción de la persona de Santo Tomás de Aquino Ignacio Andereggen Die Handlungsbedeutung und der...