Alcance y límites de la prudencia como virtud intelectual

Autor:

Miguel Ángel Belmonte Sánchez

Localización:

Espíritu: cuadernos del Instituto Filosófico de Balmesiana, ISSN 0014-0716, Año 64, Nº. 149 (enero-junio), 2015, págs. 11-23

Idioma:

Español

Introducción:

En la cuestión 57 de la Prima Secundae, cuestión dedicada a los hábitos intelectuales, Santo Tomás comienza demostrando la naturaleza virtuosa de los mismos (art. 1). Después presenta los hábitos intelectuales especulativos —sabiduría, ciencia y entendimiento— (art. 2) y el hábito intelectual práctico del arte (art. 3). Los otros tres artículos que componen esta cuestión
los dedica el Aquinate a la prudencia. En concreto, comienza por distinguirla del arte, recta ratio factibilium, donde importa la perfección de la obra exterior realizada —factio est actus transiens in exteriorem materiam— mientras que la prudencia se ocupa de la praxis, donde el acto permanece en el propio agente —agere autem est actus permanens in ipso agente— (art. 4). Es en el artículo quinto, dedicado ya en exclusiva a la prudencia, donde afirma que la prudencia es virtud máximamente necesaria para la vida humana mientras que el artículo sexto y último de esta cuestión lo dedica Santo Tomás a las partes potenciales –eubulia, synesis, gnome— a las que dedicará también la cuestión 51 de la Secunda Secundae, en medio del tratado sobre la prudencia que se extiende desde la cuestión 48 a la 56.

[yuzo_related]

Búsqueda

  • Número/Año

  • Autor

  • Idioma

  • Tipología

Contacto

Fundación Balmesiana
Duran i Bas 9. 08002 Barcelona
Tel.: 34 933026840
Fax: 34 93 3170498