“Metafísica del pudor”. Un aspecto central de la filosofía del cuerpo en “Amor y responsabilidad” de Karol Wojtyla

En los albores del siglo XXI, las ideas que pensamos y que configuran los acontecimientos que vivimos, son tributarias de lo desarrollado en el siglo precedente. Se trata de una lógica derivación o de una adversa concreción. Es que hay en el siglo XX un hallazgo siempre importante de reconquistar: la urgente recuperación del hombre en su corporeidad constitutiva de su sí mismo2. Sí, entonces, lo que nos ocupa y preocupa, es el cuerpo como tal, es decir una antropología del cuerpo humano que, desde una fenomenología que se supera a sí misma, pueda conducirnos hacia una metafísica de lo humano intrínsecamente –ontológicamente– corpóreo. Nos referimos al cuerpo de la persona, a la persona corpórea, “intra-inter-trascendental mente corpórea”: lógica derivación3. Una de las llaves epicéntricas de comprensión del cuerpo personal es el pudor, y en su dimensión metafísica, tanto epistémica como antropológica. Pondremos especial atención en el pudor sexual.