El Cristianismo en unidad y armonía

Hay en el hombre un hondo anhelo de unidad. El conocimiento analítico no le contenta plenamente. Ansía el todo, la síntesis. Contemplar en paz y en gozo un panorama cósmico ordenado y armónico. Con un centro unificador y radiante. Contemplar en el mundo un Universo.

La búsqueda de la verdad en la vida y en las obras de San Agustín

El itinerario de Agustin en la busca de la Verdad esta lleno de hondas ensefianzas. Es un itinerario cuyas etapas sucesivas coinciden admirablemente con la historia última del pensamiento moderno. Los tumbos errantes de aquella mente grande parece que abren las roderas por donde habían de correr los racionalistas de hoy. De hoy y de todos los tiempos. Agustín es aqui otra vez el hombre y su aventura se convierte en paradigma: ése es el camino del Racionalismo.

El Humanismo de Camus

El ateísmo de Camus no es el término de un proceso, vital o filosófico; es un punto de partida. Es un hecho con el que se topa en el barrio obrero donde vive sus primeros años, una herencia que recibe de la sociedad en que vive. «Yo no parto del principio de que la verdad cristiana sea ilusoria; sino del hecho de que no he entrado en ella»

La libertad en Dostoyevsky

Memorias del subsuelo (1864) es el pórtico de las grandes obras dostoyevskianas. Libro clave y complejo, que es un grito y una protesta contra el ambiente racionalista y socialista, contra todo intento de mutilar al hombre, de ponerle límites a los anhelos infinitos de su espíritu. El hombre no es (sólo) racional y no quiere ser dichoso (con una dicha finita): necesita el misterio, lo inconmensurable y lo eterno.

La filosofía cristiana, según San Agustín

El año 373, en Cartago, siendo estudiante de retórica, San Agustín pasó por una crisis interior decisiva, por obra y gracia de un libro que cayó en sus manos. Lo narra él mismo en unas páginas emocionadas de Las confesiones: « Según el curso normal de los estudios había llegado a un libro de Cicerón … Este libro ciceroniano contiene una exhortación a la filosofía y se llamaWortensio. Y es de saber que este libro trocó mis aspiraciones … Envilecióse de repente para mí toda vana esperanza, y con increíble encendimiento de mi corazón deseé la sabiduría imperecedera, y comencé a levantarme para retornar a Ti… Y lo que sólo me deleitaba en aquella exhortación era que me excitaba y me encendía con vivo fuego a amar y buscar y alcanzar y retener y abrazar con firmeza no tal o cual escuela de sabiduría, sino la Sabiduría»

Notas de antropología agustiniana

«Es capital para la inteligencia del agustinismo el hecho que San Agustín no separó nunca la Sabiduría, objeto de la filosofía, de la felicidad. Lo que busca es un bien cuya posesión sacie todo deseo y confiera por ende la paz. Este eudemonismo fundamental nace de la actitud de San Agustín, que desde un principio y para siempre vio en la filosofía algo muy distinto de la búsqueda especulativa de un conocimiento desinteresado de la naturaleza. Lo que le preocupa es el problema del destino del hombre. Llegar a conocerse, para saber lo que hay que hacer para ser mejor y si es posible ser feliz: éste es para él todo el problema… Es cierto que San Agustín busca la verdad para ser feliz, pero nunca ha pensado que sea posible una felicidad separada de la verdad».

Textos y comentarios de actualidad

«Estamos viendo crearse a nuestro alrededor una derecha sólida, resuelta a vivir en mundo que ya no existe, y una izquierda poco homogénea atraída ahora por una cosa y después por otra. Pero lo que contará será el centro, un centro quizá poco importante en número, pero lo suficientemente fuerte para sentirse en su casa lo mismo en el mundo de ayer que en el de hoy, lo suficientemente perseverante para efectuar una tras otra las transiciones necesarias, lo bastante poderoso para rechazar las medias tintas y para reclamar las soluciones definitivas, aunque para llegar a ellas sea necesario saber esperar» (B. LONERGAN, en «Informations catholiques internationales», n. 359, p. 20).

L’être et les êtres” de M. Blondel

Recurre constantemente en esta obra de Blondel la metáfora de la solidificación, para expresar el término del devenir de los seres. La tercera parte se intitula precisamente: «Solidification des etres». En ella se expone cómo los seres que todavía no son, que están llegando a ser, finalmente se «solidifican», es decir, alcanzan el ser son de verdad.

La libertad para el Bien, en San Agustín

El concepto de la libertad, en San Agustín, comporta dos elementos: autodeterminación de la voluntad y orientación al bien. La orientación al bien puede ser doble: al bien como bien-para-mí o felicidad, y al bien como bien-en-sí o moralidad. El fin último y el bien supremo al que tiende el hombre es Dios, el cual es a la vez orden (bien-en-sí) y paz (bien-para-mí).

Blondel, Spinoza y el idealismo alemán

Estas páginas no quieren ser más que unas breves y varias notas de lectura a propósito del libro de John J. McNeil, The. blondelian synthesis. A study of the influence of german philosophicai sources on the formation of mondel’s method and thought (1966).

La Patria y el Camino. El juicio de San Agustín sobre el platonismo

Mi intento, en este artículo, es sencillo: recoger y agrupar los principales textos en que San Agustín. a lo largo de toda su obra, enjuicia, desde su fe cristiana, la filosofía platónica y neoplatónica. No pretendo, por tanto, estudiar las relaciones entre cristianismo y platonismo en el pensamiento agustiniano. Ni tampoco analizar las etapas de la evolución espiritual de San Agustín hasta desembocar en su platonismo cristiano.