Principios para la organización de la carrera eclesiástica

El Concilio Vaticano II ha establecido ciertos principios fundamentales confirmando leyes comprobadas ya por la experiencia de los siglos e introduciendo novedades en consonancia con la índole de las necesidades actuales. Pero no era incumbencia del Concilio concretar en particular las normas de aplicación, que deben inspirarse en los principios generales aprobados por el Concilio y siguiendo su mismo espíritu. En la aplicación surgen los diversos criterios y las dificultades, especialmente en el punto delicado de la unión que debe haber entre la carrera sacerdotal y los estudios modernos necesarios para la vida en nuestra época.