La «Caro corruptiva» en la antropología de Tertuliano

Tomándolo de su formación filosófica, Tertuliano establece el principio de la «incorruptibilitas substantiae divinae» (Marc. 2, 16, 4); incluso cita alguna vez a Epicuro: «quod beatum et incorruptibile sit neque sibi neque alii molestiaspraestet» (Marc. 1, 25, 3) (2). Tertuliano traduce exactamente por incorruptibile lo que Cicerón había traducido equivalentemente por aeternum.

El carácter racionalista del «Tractatus» de Wittgenstein

En 1921 se publicó en los Annalen der Naturphilosophíe lo que se titulaba «Logisch-philosophische Abhandlung» del que era autor Ludwig Wittgenstein. Cuando al año siguiente se publicó la edición inglesa, con una introducción de Bertrand Russell, apareció con el título, que se haría famoso, de Tractatus Logico-Philosophicus, y cuya influencia sobre el grupo positivista lógico de Viena, a través especialmente de Schlick y Waismann, fue decisiva. A juicio de J. Katz, sobre la base de este libro Wittgenstein se dio a conocer como uno de los fundadores del empirismo lógico.

Participación y conocimiento de Dios en la predicación de San Agustín

Todo conocimiento verdadero de Dios es imposible si no se es capaz de concebir realidades intelectuales y espirituales, no sensibles; no materiales. San Agustín lo sabe por experiencia propia. Durante largos años, como él mismo nos narra en Las confesiones, fue incapaz de pensar más realidad que la material y, en consecuencia, imaginaba a Dios como un cuerpo luminoso e inmenso. Fue Plotino quien le liberó del materialismo, le descubrió la existencia de realidades inmateriales, como la verdad o la justicia, y le enseñó a pensar a Dios como espíritu inmutable.

Número 79

Año 28 | 1979 Artículos Participación y conocimiento de Dios en la predicación de San Agustín Joan Pegueroles El carácter racionalista del “Tractatus” de Wittgenstein José María Petit Sullá Notas y documentos Filosofía de absolutez no absoluta Juan Roig...