Thomas and the Thomists: The achievement of Thomas Aquinas and his interpreters

Siendo la cuarta publicación de la serie Mapping the tradition, dirigida a estudiantes principiantes e intermedios, Thomas and the Thomists cumple cabalmente con el objetivo de ofrecer una introducción compacta a un gran pensador de la tradición cristiana. Este volumen presenta a Tomás de Aquino, centrándose primero en su biografía y luego ahondando en el vasto legado que dejó en la teología cristiana. Cessario y Cuddy acentúan la genialidad y riqueza propias de la tradición intelectual tomista posterior al santo.

Ego sum Qui sum: Tomás de Aquino y Francisco Suárez

Esta contribución intenta verificar cómo la temática del nombre “lógicamente primero” de Dios, a partir de la consideración de la autopresentación que Dios hace de sí en Éxodo 3.14, resalta bien la diferencia entre la línea teológica y la perspectiva ontológica de Tomás de Aquino y las correspondientes del teólogo jesuita Francisco Suárez. Después de una breve presentación de algunos elementos básicos de la doctrina del Aquinate sobre el “Ego sum Qui sum”, el texto propone una lectura de la Disputatio de divina existentia et subsistentia, obra del maestro granadino contemporánea a las Disputationes Metaphysicae pero mucho menos conocida.

La mente como imago Dei según Tomás de Aquino

En la concepción cristiana del hombre juega un papel fundamental el concepto de imago Dei. En la teorización de este tema en la Edad Media jugó un papel fundamental la concepción de la mente que San Agustín desarrolló en el De Trinitate. Esta obra ejerció una influencia capital sobre el modo en que entendió este mismo tema Tomás de Aquino. En este artículo, explicamos la interpretación de los conceptos agustiniananos fundamentales que intervienen en la explicación tomasiana de la mente como imagen de Dios, como los de semejanza e imagen, los de mente, noticia y amor, los de memoria, inteligencia y voluntad, así como los de dicente, palabra y amor. Por medio de ellos, se concibe a la mente humana y a sus operaciones como referencia privilegiada para hablar sobre Dios como Trinidad, a partir de la aplicación de la analogía. Así como en la mente humana se da una presencia habitual a sí mismo (memoria/dicente), de la que procede por vía intelectual una palabra en que expresa su propia naturaleza, y, por medio de esta, procede por vía de voluntad, un amor de sí que es una nueva manera de presencia afectiva a sí mismo, en Dios, del Padre, perfecto como ser subsistente, proceden el Verbo y el Amor.

La libertad divina, ejemplar de toda libertad

La libertad divina, según el Aquinate, debe tomarse no sólo en la línea de la especificación que constituye el libre albedrío, sino en la dimensión del ejercicio de la libertad en general. Según este doble aspecto de la libertad (duplex volitio), en tanto que inmanencia del fin y autoposesión difusiva, hay que afirmar necesariamente un término de amor libre en Dios. Por la libre e inmanente difusividad de su bondad, cuyo carácter personal conocemos por revelación, la libertad del acto creador queda garantizada. Esta libre difusividad la participa el hombre, por la inclinación natural al bien, a modo de “superlibertad”, en tanto que fundamento de la libertad formal propia de su libre albedrío.

Posibilidad y sentido de los nombres divinos. Analogía y teología filosófica

El problema de la analogía ha ocupado gran parte de la discusión tomista en la segunda mitad del siglo pasado. Entrar directamente en las diversas posiciones excedería los límites de un artículo; sin embargo, en un ejercicio reflexivo y propositivo, quisiéramos exponer (desde las aportaciones de Cayetano y Canals al pensamiento del Aquinate) una fundamentación y justificación de la analogía de proporcionalidad como instrumento adecuado para establecer un discurso sobre Dios que finaliza el trabajo metafísico.

La inteligencia espiritual del Misterio de Dios según santo Tomás de Aquino

Santo Tomás de Aquino es un Magister in Sacra Pagina. La inteligencia espiritual del misterio de Dios es uno de esos conceptos que santo Tomás ha formado a partir de la lectura de la Sagrada Escritura, particularmente de san Pablo y de san Juan. Justamente es el adjetivo “espiritual” el que al calificar la inteligencia del misterio de Dios le da su sentido peculiar. Con él santo Tomás califica a aquel conocimiento salvífico del misterio de Dios que realmente introduce en la salvación y en la perfección. Se contrapone a otros conocimientos que no se abren a la revelación salvífica de Dios y que son calificados como carnales o literales. Concretamente el Aquinate, siguiendo a san Pablo, considera el conocimiento de la razón que se cierra o de una fe que no se abre a la plenitud de la revelación como un conocimiento carnal. La inteligencia espiritual en santo Tomás puede poner de relieve aspectos no tan conocidos de su pensamiento y servir para iluminar algunas cuestiones actuales como la hermenéutica bíblica contemporánea.

Relación entre perfección entitativa e inteligible en santo Tomás a la luz del magisterio de Francisco Canals

En el presente trabajo nos proponemos presentar la relación entre lo entitativo y lo inteligible en el pensamiento de santo Tomás desde el magisterio de Francisco Canals. Expondremos cómo para el Aquinate lo entitativo y lo inteligible difieren sólo en virtud de la finitud del ente. Se revisarán los diversos grados de inteligibilidad derivados de la perfección ontológica del ente según santo Tomás: el alma humana, las substancias separadas y Dios. Desde aquí, y siguiendo en esta cuestión también a Canals, se argumentará a favor de la intelección de sí como presencia del acto para sí mismo, superando el paradigma de oposición sujeto-objeto. Alcanzada esta cuestión se presentarán algunas consideraciones en relación al conocer del hombre.

Simplicidad divina y libertad del acto creador. Un diálogo entre teísmo clásico y teología filosófica analítica

En este artículo se explican y discuten las objeciones presentadas por Alvin Plantinga, principal representante de la teología filosófica analítica, en contra de la doctrina tradicional de la simplicidad divina, en particular la objeción basada en la incompatibilidad entre la simplicidad divina y el carácter libre del acto creador. Se analizan y ponderan distintas respuestas que se pueden dar a esta objeción desde la perspectiva del teísmo clásico de Tomás de Aquino: a) la impugnación de la semántica de mundos posibles; b) la distinción entre necesidad absoluta y necesidad hipotética; c) la no identidad transmundana de Dios; d) el carácter extrínseco de las propiedades relacionales de Dios. Se defiende una versión matizada de esta última respuesta.

Las pruebas tomistas de la no existencia de Dios

Examen de los argumentos de santo Tomás de Aquino a favor de la no existencia de Dios, contenidos en la Summa Theologiae. El primero se apoya en la existencia del mal y el segundo supone la suficiencia del mundo y de la libertad.
Se presentan los textos y se muestra que estos argumentos constituyen una novedad histórica, cuyos antecedentes no han sido localizados.
Se estudian los dos argumentos ateos tomistas. Respecto del primero se muestra el sentido que le asignan Duns Escoto y los grandes comentadores (Cayetano, Báñez y Juan de Santo Tomás). Respecto del segundo se muestra su nexo con las discusiones ateas modernas y el concepto de la autonomía.
Se termina el trabajo con el esbozo de una teoría general de los argumentos ateos y su clasificación fundamental.

El Dios de Aristóteles

Este artículo presenta la concepción aristotélica de la substancia eterna e inmóvil, principio motor del mundo, como Dios supremo en su teología. Partiendo del concepto común de “dios” y de los argumentos a favor de su existencia en la Física y la Metafísica, se examina el problema del tipo de causalidad que ejerce y se defiende que es motriz en los dos sentidos, es decir, como causa eficiente y como causa final. Completada su caracterización, según el libro XII de la Metafísica, se termina indicando algunos principales problemas que siguen abiertos a discusión entre los intérpretes de Aristóteles.

“Lo que todos llaman Dios” (S.Th., I, 2, 3c). Y la razón de ser de la Filosofía de la Religión

El punto de llegada de cada una de las vías demostrativas quia, fruto de un razonamiento científico sólidamente fundado, es hecho coincidir in re con “lo que todos llaman Dios”. Pensamos que realmente existe un espacio humano y epistemológico, todavía vacío, que debe ser llenado por una apropiada Filosofía de la Religión, la cual debe poseer un objeto proprio y exclusivo que sería en nuestra hipótesis, “lo que todos llaman Dios”: no “Dios” considerado en su existencia o naturaleza sino en su misteriosa “presencia” y “acción” en cada conciencia, en toda conciencia y en cada tipo de conciencia.

Immanentismo e ateismo politico

El texto se desarrolla desde el análisis de la relación entre la concepción de la racionalidad y la afirmación-negación de Dios. Considera aun las premisas epistemológicas del ateísmo moderno, entendidas en el principio de inmanencia. Para pasar a examinar críticamente sea el ateísmo político de la modernidad sea el de la postmodernidad. El primero se presenta ejemplarmente en la teorización del Estado árbitro de lo justo y de lo injusto, como del bien y del mal. Mientras que el segundo se explica como negación activa, positiva o deconstructiva, del ser (de la política) en su determinación. Sobre tales supuestos, el ateísmo coincide con la antiontología de la política, y esta se convierte en una postontología. Tal inmanentización evacua el orden en la organización y el poder en la efectividad.

La science de l’Ipsum Esse subsistens

En el siglo xiii, la cuestión de la ciencia divina se centraba en el problema de su extensión, es decir, en la justificación de la omnisciencia divina. Puesto que Dios conoce a las criaturas conociéndose a sí mismo como su causa, todos convienen en reconocer un vínculo entre la extensión de la ciencia divina y la de la causalidad divina. Ahora bien, dado que el efecto propio de la causalidad divina es el ser, solo la concepción tomasiana del ser como un acto intensivo, “acto de actos”, permite fundamentar la universalidad de la causalidad divina y, en consecuencia, la omnisciencia.